Análisis: Gylt

por AgumonDX el 12 marzo, 2020
Videojuegos
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Detalles
Item analizado

Gylt

Autor
12 marzo, 2020
Género

Sigilo/Puzzle

Duración

Entre 4 y 7 horas.

Creador/es

Tequila Works

Argumento

Sally, una jovencita del pueblo de Bethelwood, sale en busca de su prima Emily, terminando en medio de un mundo terrorífico que es más humano de lo que parece...

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En el momento de escribir estas líneas, Stadia (la plataforma de juego en streaming de Google) ha cumplido sus primeros tres meses en el mercado. Un periodo donde hay aspectos positivos, como su funcionamiento, y otros negativos, los cuales cubren desde funciones prometidas aún no lanzadas a la limitación de disponibilidad, pasando por el modelo de negocio menos competitivo que lo que plantean otros rivales como Microsoft o Nvidia, y uno de los principales problemas a solventar para plantearse siquiera despuntar: la falta de catálogo. Y es que Stadia, en su lanzamiento, apenas contaba con algunos ports de juegos con algo de tiempo en el mercado (y, por tanto, rebajas a sus espaldas), siendo la única obra exclusiva un pequeño proyecto de los españoles Tequila Works, de nombre Gylt.

Lo cierto es que es una maniobra valiente por su parte publicar un videojuego como exclusivo de una plataforma que sigue siendo en muchos sentidos una incógnita. El bagaje de Tequila no deja de estar centrados en obras de pequeño y mediano perfil (como Rime, The Sexy Brutale o Deadlight), proyectos de corte independiente que, no obstante, han demostrado sobradamente su calidad y sensibilidad como estudio. Gylt viene a continuar su camino adentrándose en un género nuevo, como es el terror, planteando una aventura que mezcla el sigilo, los puzles y la acción de un modo interesante, atreviéndose tímidamente a dar pinceladas del género metroidvania, pero sin profundizar excesivamente en ninguno de sus apartados y resultando en último término un juego accesible pero no demasiado ambicioso, con, eso sí mucha sensibilidad y buen hacer en la representación del acoso escolar.

A veces, los peores terrores son los más cotidianos

Gylt - Tequila Works

Sally se verá envuelta en una aventura de locos en busca de su prima Emily.

En Gylt, nos pondremos en la piel de Sally, una jovencita que vive en el pueblo minero de Bethelwood. El inicio nos recibirá con ella colocando carteles por la ciudad alertando de la desaparición de otra niña: su prima Emily, que hace ya casi un mes se desvaneció sin dejar rastro. Todo el pueblo la da por perdida, pero Sally no se rinde, lo cual le granjea burlas y rechazo por parte de sus compañeros. El bullying, un actor tristemente presente de continuo en nuestras aulas, es uno de los ejes de esta historia, no tanto el que recibe Sally, sino el que iremos descubriendo en Emily como víctima y cómo se entrelaza con su desaparición. Tras huir de unos abusones, Sally debe abordar una telecabina para volver a Bethelwood, donde encuentra a un misterioso anciano. Tras obtener un ticket y cruzar, Sally vuelve al pueblo…pero este ha cambiado considerablemente, infestado de monstruos y en ruinas. Nuestro objetivo será tratar de escapar con Emily del lugar, si bien por el camino descubriremos revelaciones trascendentales sobre Bethelwood, la relación entre ambas niñas, y el origen de los horrores que experimentamos.

La historia de Gylt no es excesivamente compleja, siendo principalmente una ejemplificación bastante simbólica de cómo percibe el bullying un niño pequeño, mostrándonos sus pensamientos y cómo restarles importancia puede ser fatal tanto en la propia historia como en el entorno. Iremos explorando cada rincón de la arruinada Bethelwood, principalmente dentro del colegio Bachman, en busca de Emily. A lo largo del trayecto iremos encontrando diarios que nos revelan sus pensamientos y recuerdos, así como otros coleccionables como unos cuadros que ejemplifican la relación entre Sally y Emily, o unos misteriosos hombres de piedra que resultarán clave para conocer toda la verdad de la historia. Si bien entenderemos totalmente la aventura centrándonos en lo principal (muchos de los diarios de Emily están de hecho en este camino), resulta recomendable profundizar en la búsqueda de coleccionables por la riqueza que añade al universo que ha diseñado Tequila.

Una mezcla de géneros bien medida, pero poco ambiciosa

Exploraremos el pueblo de Bethelwood y, particularmente, su escuela.

El planteamiento jugable mezcla distintos géneros en uno con distintos niveles de acierto. Lo más predominante es sin duda el sigilo, ya que encontraremos monstruos constantemente en nuestro camino por Bethelwood. Estos son de diversos tipos y tienen diversos comportamientos, aunque generalmente los patrones son predecibles, pudiendo encontrar una ruta segura aprovechando las sombras, agachándonos bajo objetos, lanzando latas de refresco como distractores y aprovechando puntos ciegos y estructuras para ocultarnos. Los enemigos tienen tres niveles de alerta: blanco si percibieron algo pero no lo vieron, amarillo si van a acudir al lugar (suele resaltarse con una silueta de Sally) y rojo si ya nos han visto y van a atacarnos. Inicialmente, esto último solo tiene como solución salir corriendo del lugar hasta perderlos (gestionando nuestra barra de aguante), pero pronto obtendremos la capacidad de combatirlos.

Y es que Sally contará con una fiel linterna, que primero solo iluminará la oscuridad, pero luego se verá potenciada y nos permitirá eliminar a los monstruos concentrando un rayo en algunos puntos débiles (existe un enorme autoapuntado que lo facilita), paralizándolos o incluso atacándolos por la espalda. No podremos realizar esta operación infinitamente, ya que la linterna tiene una carga limitada que se agota relativamente rápido si nos centramos en combatirlo todo. Gylt nos instruye así en considerarla un último recurso si nuestro sigilo falla o si somos algo torpes en este género, facilitando la accesibilidad, lo cual se ve reforzado con el hecho de que hay baterías de repuesto por todos lados o inhaladores para restaurar vida. No obstante, existe un logro en el juego que nos propone superarlo sin matar a ningún monstruo, por lo que los amantes del sigilo tendrán algunas situaciones interesantes en este sentido.

Gylt - Tequila Works

Los hombres de piedra serán clave para obtener el verdadero final.

El desarrollo es fundamentalmente lineal, llevándonos de un edificio a otro del colegio tratando de encontrar a Emily, si bien contaremos con la posibilidad de regresar a ubicaciones ya visitadas anteriormente casi en cualquier momento, abriendo atajos que facilitan la re-exploración de los entornos posteriormente. Esto contribuye a darle un pequeño toque de metroidvania a Gylt, ya que las distintas ubicaciones de Bethelwood están diseñadas de un modo similar, con lugares bloqueados que nos instan a buscar una llave en otro lugar, o que no podremos superar hasta no obtener otras habilidades nuevas (como, por ejemplo, la posibilidad de extinguir fuegos con un extintor). Es algo con escasa presencia y fundamentalmente centrado en la obtención de los coleccionables. Los mapas, por otro lado, tienen un diseño que se aleja un poco de la linealidad y permite al jugador relativa libertad de exploración. Y digo relativa, porque generalmente todos los caminos menos uno estarán bloqueados, al margen de habitaciones secundarias que esconden coleccionables, por lo que al final termina siendo una linealidad enmascarada.

El avance de Gylt no se limita únicamente a andar, apuntar con la linterna y esconderse, ya que las distintas estancias irán escondiendo puzles. Algunos consisten en buscar objetos y situarlos en otro lugar (como manivelas, llaves o estatuas), en distintos pasos, al más puro estilo aventura gráfica. Otros nos piden jugar con la linterna para iluminar unas esferas que refracten la luz a lugares concretos. También tendremos que encender interruptores lanzando objetos, alterar la presión del gas de tuberías o resolver pequeños puzles donde habrá que rotar circuitos eléctricos para iluminar todos sus nodos. No son demasiado variados ni difíciles, pero contribuyen a dotar de una necesaria variedad al conjunto. El combate también está ahí, sencillo pero funcional, alcanzando su punto más elevado en los contados combates contra jefes, los cuales alternan el aprendizaje de sencillos patrones con la resolución veloz de puzles, siendo encuentros sencillos pero bastante originales. Habrá incluso una secuencia de persecución e instancias donde nos quitarán nuestra linterna forzando el sigilo, no sintiéndose Gylt monótono o repetitivo prácticamente en ningún momento.

Algunos de los diarios que encontraremos serán particularmente duros de leer.

Quizá la mayor pega que se le pueda sacar a su apartado jugable es la falta de complejidad y dificultad. En el primer caso, todo se explora de forma bastante superficial, explorándose cada variante de puzle o situación pocas veces, solo alcanzándose una culminación y combinación de todas las mecánicas en la fase tardía de la aventura, pese a que impone un ritmo y una variedad que lo mantiene fresco continuamente. La variedad de enemigos también es escasa, por lo que apenas encontraremos tres o cuatro oponentes que siempre se comportarán igual, variando la forma de enfrentarlos únicamente el formato del escenario y el número de enemigos, siendo difícil que nos lleguen a atacar salvo que seamos temerarios. Por otro lado, el juego apenas deja margen al jugador para perderse, salvo en un par de puzles contados que pueden resultar algo confusos al inicio. Alguien que tenga cierta experiencia con aventuras gráficas clásicas no pasará apuro alguno en Gylt, lo cual no es necesariamente malo, ya que es una experiencia pensada para ser accesible. Limita su dificultad a la obtención de coleccionables y los logros, teniendo algunos bastante más desafiantes como pasarlo todo sin matar enemigos, vencer jefes sin sufrir daño o ver todos los finales.

Contando una historia en imágenes: el acierto artístico de Gylt

Una de las cosas más logradas de Gylt es su diseño artístico. Consigue, a pesar de su aspecto cartoon, imprimir una atmósfera tensa y opresiva, con momentos puntuales donde realmente consigue agobiar. Tiene jumpscares, pero son contados y en cierto modo predecibles. Particularmente hay un enemigo que, por la forma en la que está animado, su movimiento y los sonidos que emite, consigue ser particularmente inquietante. Los enemigos están diseñados para ser grotescos y al mismo tiempo recordar a los seres humanos, en un claro simbolismo sobre lo que representa un acosador. Los entornos, por otro lado, consiguen por sí mismos contar más de una historia: la de las situaciones de acoso que experimentan tanto Sally como Emily (con mensajes en paredes, parodias del cartel de se busca, maniquíes posando…), como las del pasado de Bethelwood. Algunas escenas se muestran con el motor del juego y otras con un estilo cómic para reforzar las expresiones de los personajes.

Gylt - Tequila Works

Visualmente Gylt no es ningún portento, pero se ve lastrado por Stadia en Chrome, que comprime la imagen en cierta medida.

La obra de Tequila Works es uno de esos juegos que tiene la duración justa para el planteamiento que propone, ya que mayor extensión habría requerido una complejidad de mecánicas mayor de la que posee. Yendo al grano, se puede superar la aventura en unas 4 horas, si bien lo más normal es jugar tratando de explorar los entornos y buscar los coleccionables, por lo que la duración normal está en torno a las 6-7, llegando a las 10 si queremos obtener todos los coleccionables. En cuanto a los logros, requieren más de una partida y algunos son muy situacionales, por lo que el jugador debe tener suficiente habilidad para obtenerlos. Como ya mencioné anteriormente, existen varios finales en Gylt, pudiendo obtener dos simplemente jugando, y un tercero si obtenemos todos los coleccionables, lo cual nos llevará a explorar de nuevo Bethelwood y encontrar algunos aciertos de diseño y complejidad que no se percibe en el desarrollo principal.

 

Stadia, aún en acceso anticipado. Tequila, en plena madurez

A nivel técnico, resulta en cierto modo difícil juzgar Gylt, ya que está directamente asociado al rendimiento de la plataforma en la que funciona. En mi caso, lo jugué desde el navegador Chrome vía Ethernet, con 600 megas de conexión de fibra con un DualShock 4, y en todo momento el juego se comportó bien, no teniendo imput lag apreciable (salvo si entraba en el menú y salía, momento en el que no podía moverme por un segundo a veces) e incluso mostrando los botones del mando correctos. Cosa distinta es la calidad visual, ya que, aunque a priori el juego se mueve a 1080p, en casi ningún momento tuve la sensación de estar ante ello, teniendo una ligera borrosidad que a veces era más notoria y otras menos.

Bien es cierto que el juego no es un portento técnico (usa el UE4 sin demasiadas florituras a 30fps) pero creo que puede verse mejor, sintiendo como si lo estuviese jugando en calidad media si fuese un juego de PC nativo. No obstante, Stadia limita considerablemente los dispositivos donde funciona aún a día de hoy. Quizá se vea mejor con el Chromecast Ultra por cable, eliminando la compresión que añade Chrome al streaming (incluso forzando VP9), pero no cuento con dicho dispositivo. Probando vía wifi con un portátil la calidad visual era similar, pero sí tenía momentos donde el control daba pequeños “saltos”, muy puntuales. No pude probarlo en móvil ya que no tengo un terminal compatible. Por otro lado, resulta destacable a nivel sonoro, no tanto en el uso de la música para imprimir terror, sino en su doblaje al castellano, muy cuidado y emotivo.

Tequila sigue creciendo como estudio con una obra accesible y muy sensible.

En general, Gylt es una aventura sólida, que no tiene una ambición desmedida a nivel de diseño jugable, pero sabe jugar bien sus cartas para presentar una simbólica llamada de atención sobre el acoso escolar con el envoltorio de un juego de terror. La alternancia de sigilo, puzles ligeros, combate y exploración le sienta muy bien al conjunto, el cual además tiene la duración justa para que no se le empiecen a ver algunas de las limitaciones que tiene, como escasa profundidad, variedad de enemigos reducida o dificultad demasiado asequible. Puede ser un juego interesante para aquellos que quieran aproximarse al sigilo o al survival horror pero no tengan muy claro si les gusta, y de ahí saltar a propuestas más complicadas a nivel de diseño. En cualquier caso, Tequila Works demuestra su crecimiento como estudio, yendo un paso más allá de lo habitual en un juego indie centrado en contar una historia. Quizá Stadia está necesitada de exclusivos, y Gylt no sea el tipo de juego que te incline a la plataforma, pero, sin duda alguna, merece la pena jugarlo.


Y hasta aquí el análisis de Gylt, el último juego de Tequila Works. ¿Accederás a Google Stadia para disfrutar de él? ¿Te lo comprarás si llega a otras plataformas? Cuéntanos tu opinión en los comentarios más abajo y que la conversación continúe.

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¡Nos vemos en el foro!

Lo Mejor

- Trata el tema del acoso escolar con mucha sensibilidad.
- El diseño de los entornos cuenta una historia en sí misma junto a los coleccionables.
- Planteamiento jugable muy variado, alternando sigilo, puzles y combate.
- Tiene algunos logros desafiantes.
- Buen doblaje al castellano.

Lo Peor

- No es demasiado ambicioso ni difícil a nivel jugable.
- Ligeros toques metroidvania que se quedan en la superficie.
- Visualmente se ve lastrado por Stadia en Chrome, que comprime la imagen.
- No es demasiado largo, se puede superar incluso en 4 horas.
- La banda sonora no siempre contribuye a la atmósfera.

Calificaciones
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Gráficos
7.5
Jugabilidad
7.5
Historia
8.5
Banda sonora
7.0
7.5
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