Los Vengadores y las enfermedades mentales

por Bayonetta el 10 octubre, 2019
Cine y TV

Hoy, para celebrar el Día Mundial de la Salud Mental, he querido aportar mi granito de arena a través de un artículo que pueda ayudarnos a todos a ver la importancia de nuestra salud mental, y a que superemos ciertas barreras sociales a la hora de hablar de las enfermedades que podemos encontrar a lo largo de nuestras vidas. Para ello, he querido apoyarme en una saga tan sumamente conocida como es la de las películas de los Vengadores, y su sorprendente visibilización de las enfermedades mentales en la gran pantalla.

Sorprendente, digo, porque en ningún caso me esperaba que se tratasen estos temas, y más con la absoluta sencillez con la que se hace, casi como un elemento más de las películas, sobre todo en Infinity War, Endgame y la más reciente de todas, Spider-Man: Far from Home. Las enfermedades mentales, aunque ya se ven de forma más regular en el cine, la televisión y otros medios de entretenimiento, todavía mantienen un aura de dificultad y oscuridad a su alrededor a la hora de abordarlas. Apenas en los años más recientes hemos podido ver un florecimiento de grandes personalidades reconociendo padecer enfermedades tan, por desgracia, comunes como son la ansiedad o la depresión. Por ello, ver a superhéroes llorando en pantalla por la muerte de seres queridos, hiperventilando en pleno ataque de ansiedad o sopesando el suicido fue algo que nunca me esperé ver, principalmente por ser películas de corte mainstream desde la base, cine palomitero si se quiere ver así.

Sí es cierto que hemos podido ver personajes mentalmente inestables en las películas de superhéroes desde el inicio de las mismas, pero se relegaba por completo a los villanos, siempre, como decía antes, con tintes negativos y como «excusa» para ser malvado sin más. En los cómics, por suerte, sí que hemos podido ver un tratamiento más positivo de las enfermedades mentales, o de la salud mental en general, pero ha tardado en llegar a la gran pantalla. A continuación comentaré los momentos que más me han llamado la atención de esta saga Vengadores respecto a los temas de salud mental, y quiero avisar desde ya que habrá spoilers considerables.

 

Todo comenzó con Iron Man

Si bien toda la saga Vengadores efectivamente comenzó en 2008 gracias a la primera película de Iron Man, también es cierto que este tratamiento de enfermedades mentales vino de la mano del propio Tony Stark. Tras los eventos ocurridos en la primera película de Vengadores y sobre todo por la visión que la Bruja Escarlata crea en él durante lo ocurrido en Vengadores: La Era de Ultron, Tony Stark comenzó a sufrir ataques de pánico y ansiedad, al recordar aquella visión en la que todos sus compañeros morían y él era incapaz de hacer nada por salvarlos. A lo largo de todas las películas, hasta Infinity War, el personaje de Iron Man ha llevado esta carga sobre sus hombros, motivando (entre otras) la Guerra Civil que tuvo contra el Capitán América y sus aliados, hasta que finalmente obtuvo el desenlace que tanto temía al chascar Thanos sus dedos. En Iron Man 3 es donde podemos ver a un Tony Stark completamente superado por sus propios miedos, angustiado e incapaz de crear su arma definitiva, rodeado apenas por sus armaduras, y alejándose cada vez más y más de sus seres queridos. Este representación, fiel a una realidad donde se padezca ansiedad y depresión, es chocante al verla en alguien tan poderoso como sería un superhéroe, que es capaz de luchar contra seres de otros planetas pero no contra sus propios «demonios».

Aunque es cierto que esta situación de la salud mental de Tony Stark no es foco de ninguna película, y tampoco se le da excesiva relevancia, sí que creó un pequeño primer paso para, gracias al poder de influencia de estas películas, mostrar que hasta un superhéroe puede padecer enfermedades mentales.

Vengadores y las enfermedades mentales

Tony Stark sufriendo un ataque de ansiedad en público durante Iron Man 3.

 

Tras el Chasquido

Lo ocurrido en Vengadores: Infinity War, sobre todo al final, tras el Chasquido que genera Thanos, es algo que ninguno de los personajes representado en esta película podría siquiera imaginar. Es más, incluso los espectadores que ya sabíamos lo que iba a ocurrir nos vimos sobrecogidos por la representación visual cruda de lo que supone evaporar en cenizas a la mitad de la población de un planeta. El desconcierto, seguido de impotencia, de todos los personajes que intentaban ayudar a los que estaban muriendo, incluso, en sus manos, dejó a la audiencia revolviéndose en sus asientos, incómoda. La famosísima escena de Peter Parker, un adolescente ingenuo sobre dónde se había metido, suplicando a Tony Stark por ayuda, diciéndole que no estaba preparado para morir, cayó sobre mí como un jarro de agua fría, comprendiendo que el personaje estaba enfrentándose a su propia muerte y era incapaz de aceptarla. El hecho de que la película terminase en absoluto silencio no ayudó a levantar esa sensación de impotencia y muchas personas dejaron las salas del cine planteándose preguntas que jamás pensaron que una película de superhéroes podría generar en ellos.

Porque no te esperas que una película de estas características te haga pensar sobre la muerte, te traiga sentimientos depresivos de inmediato, ni te genere una cierta angustia vital, apenas por el hecho, bastante común a día de hoy, de ver a personajes ficticios muriendo en pantalla. Este elemento es clave para comprender cómo se representan las enfermedades mentales en su segunda parte, Endgame.

 

Endgame: trauma, luto y depresión

Endgame es una película que comienza silenciosa, calmada y mostrando una realidad tan normal como terrible. Tras el Chasquido de Thanos, y con la mitad de la población mundial muerta en un instante, nadie sabe cómo reaccionar ni avanzar. Cada personaje que ha quedado vivo lucha por sobrevivir, sobre todo aquellos que creen que fue su culpa, o que podrían haber hecho más por ayudar a los que murieron. El personaje que más claramente representa esta situación es Thor y su, digamos, «voluminoso cambio». Debido a la terrible culpa que carga el dios del Trueno sobre sus hombros, al no haber apuntado a la cabeza de Thanos, Thor cae en una perceptible depresión, se deja llevar por ella y se da a la comida, abandonando así su propia limpieza, engordando y cambiando por completo su imagen física. Aunque este «Thor gordo» se recibió como un elemento cómico, lo cierto es que representa muy bien una de las maneras en las que las personas lidian con el luto, la depresión y el trauma en general, como puede ser la adicción a comer por impulso emocional.

Por supuesto, Thor no es el único personaje que muestra cómo sobrelleva este luto y la depresión que trae consigo. Cuando Ojo de Halcón ve a su familia evaporarse ante sus ojos, cambia por completo su estilo de vida, su personalidad y sus objetivos y se lanza a un camino de venganza y muerte para recuperar a sus seres queridos. Hulk y Bruce Banner llegan a un acuerdo en el que vivirán «juntos», con la apariencia del primero y la inteligencia del segundo, «disfrutando» de una fama recibida en los últimos años. Este sistema de defensa crea en la mente del propio Banner un universo donde nada ocurrió y más le vale centrarse en hacerse fotos con fans para no perder la cabeza.

Durante las largas conversaciones entre los Vengadores que vemos al inicio de la película (que algunos tomaron como aburridas e irrelevantes), vemos el desarrollo mental de ciertos personajes al enfrentarse a los eventos ocurridos al final de Infinity War. Viuda Negra está absolutamente obsesionada con encontrar una manera de devolver a la vida a todos los que murieron, incapaz de tener ningún tipo de interacción social, aparte de con Steve Rogers, y con lágrimas saltándose de sus ojos a cualquier mención de lo ocurrido. El propio Steve le comenta, en varias ocasiones, que debería continuar hacia delante y se muestra, ante ella, bastante seguro de lo que deben hacer. Es el mismo Steve el que vemos atendiendo terapia de grupo, hablando y animando a otros a seguir hacia delante. Sin embargo, y aunque sea absolutamente icónico ver al Capitán América atendiendo a una terapia de grupo para ayudar a otros y a sí mismo, también comprendemos que él es el primero que nunca avanzará, nunca superará lo ocurrido y solo es capaz de aferrarse a ayudar a otros para no caer en el pozo más oscuro de todos. Tony Stark se aleja del mundo, se va a vivir a una cabaña junto a un lago, forma una familia con Pepper Potts e incluso tienen una hija a la que adora. Iron Man deja atrás su pasado de juerguista y playboy, y busca «asentar la cabeza» cuando su peor pesadilla se hace realidad. Aún así, es incapaz de alejarse de lo ocurrido y, cuando los demás le piden ayuda, aún diciendo que no porque no puede perder a su familia, esa misma noche se pone a trabajar para recuperar a los que perdieron en el Chasquido.

Vengadores y las enfermedades mentales 2

«Algunos avanzan… pero nosotros no.»

Por otro lado, tenemos un claro contraste de lo que supone para todos ellos esta situación, sobre todo cuando se enfrentan a Thanos por primera vez en Endgame. En la escena de su muerte, la primera, vemos a un hombre roto, moribundo, que se ha recluido en una casa pequeña, donde cultiva su propia comida, esperando la muerte tras haber realizado la tarea que él creía necesaria. Cuando le encuentran, encerrados en la pequeña casa de Thanos, con él a la merced de los Vengadores, todos poderosos y mejores que él en cualquier sentido, vemos que todo esto les ha superado y que apenas la rabia y la sed de venganza les mueve en ese momento. Aunque podamos comprender por qué lo hacen y cómo se comportan, en esa situación los Vengadores pierden su parte de «héroes» y apenas se muestran humanos, y por eso es que empatizamos con ellos.

 

Los adolescentes también sufren

Los remanentes de lo ocurrido tras el Chasquido, y también después de recuperar a los fallecidos durante el mismo, se pueden ver de una manera muy clara en la última película de Marvel, Spider-Man: Far from Home. Desde el inicio de la película, con un vídeo hecho por adolescentes donde nos hacen un pequeño resumen de lo ocurrido, podemos ver lo que les pasó a los humanos normales y corrientes cuando Thanos los exterminó. Vemos a estos adolescentes hablando de la muerte de otros, o de su propia muerte. Durante una de las presentaciones «en sociedad» de Spider-Man, vemos que se han formado grupos de apoyo a las víctimas del Chasquido, o cómo, en verdad, ese proceso, traumático, ha afectado a todo un planeta, y sus movimientos más intrínsecos a nivel social.

Una vez más, la representación de estos problemas se hacen a un nivel totalmente normalizado y, en ciertos momentos, incluso se usa el humor para incluirlo en el día a día (otra herramienta de aceptación de lo ocurrido). Pero el hecho de que sean adolescentes los que tengan voz en la materia, y se les trate, a nivel psicológico y emocional, como a los adultos sufriendo en Endgame, es una perspectiva muy interesante que incluir en este tipo de cine. Teniendo en cuenta todo esto, creo que las enfermedades mentales no se excluirán en absoluto en el futuro del Marvel Cinematic Universe, y pienso que podría llegar a ser un elemento clave en ciertos momentos, como la futura «Doctor Strange y el multiverso de la locura».

 

Conclusión

En resumen, hasta los superhéroes sufren enfermedades mentales y los Vengadores no son menos. Hasta ellos buscan ayuda, como hizo el Capitán América a través de la terapia de grupo. Padecer una enfermedad mental no nos hace ser peores, malvados o más débiles, es apenas algo más con lo que tenemos que lidiar en nuestro día a día. Cada uno sufre y copa con sus problemas de una manera u otra, que no tiene por qué ser mala (a menos que se hagan daño a sí mismos o a los demás), por lo que lo único que importa es luchar por superarlo.

Si te sientes mal, desmotivado, ansioso, o cualquier otro sentimiento que te impida tener una vida feliz y completa, habla con tu círculo de confianza, cuéntales como te sientes, busca ayuda profesional y cuídate. Sé el héroe que tu salud mental necesita 🙂


Y hasta aquí este artículo sobre los Vengadores. Sé que es absolutamente diferente de lo que suelo publicar, e incluso de lo que suele verse en un Magazine como el nuestro. Pero espero que haya podido ayudar a alguien a ver su salud mental como algo que cuidar, sus (posibles) enfermedades mentales como algo que se puede compartir, y que los tabúes desaparezcan poco a poco de nuestra sociedad.

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