Análisis: Total War Three Kingdoms

por Forista en 3 junio, 2019
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Total War Three Kingdoms

Autor
3 junio, 2019
Género

Estrategia
Estrategia en tiempo real

Duración

Depende de la partida

Creador/es

Creative Assembly
SEGA

Argumento

El juego comienza en el 190 DC, con la disnatía Han al borde del colapso. El nuevo emperador, Emperador Xian, fue coronado a la edad de 8 y manipulado por el jefe de guerra Dong Zhuo, cuya mano opresiva lleva al caos. Con más jefes de guerra, cada uno con sus ambiciones personales, los campeones que emergen de guerras interminables darán forma a la China del futuro.

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Total War Three Kingdoms 1

Muy buenas queridos amigos,

Antes de comenzar a hablar de Total War Three Kingdoms, quería decir que no soy experto en la saga Total War. Lo empecé hace pocos años con el Total War Warhammer (cuando le faltaban unos pocos meses por salir al Warhammer 2) gracias a que mi Primo llevaba meses insistiéndome en ello. Nunca fui mucho de la estrategia, no porque no me gustara, si no porque no era muy ducho en el micromanagement requerido; me fascinaban Starcraft y Starcraft 2 e iba haciendo mis campañas, pero a la hora de la verdad la presión de dicha rapidez me vencía.

Riéndose, mi Primo me dijo «qué dices Socio, si las tropas te las haces fuera, ¡las batallas son ya con el despliegue de todo tu ejército!«. Ese punto, que me llamó poderosamente la atención, fue lo que lo cambió todo. Al Warhammer 2 le he echado más de 1000 horas (y las que le quedan) y entre los dos juegos son casi 1500 horas acumuladas.

Todo eso apenas sirvió para nada a la hora de empezar este Total War Three Kingdoms. Mi Primo, mucho más veterano en la saga, me dijo que se parecía al Shogun 2 pero simplemente dándole muchas vueltas de tuerca añadiendo mucho sin quitar nada. Bueno es saberlo, teniendo en cuenta que Shogun 2 fue el Total War más popular hasta la llegada del Warhammer y aún así sigue siendo muy jugado hoy en día.

Así pues, tras esta pequeña introducción permitidme desglosaros el que a mi parecer es uno de los mejores juegos que he tenido el placer de saborear.

Total War Three Kingdoms 2

Para el que no haya jugado nunca a ningún Total War permíteme hacer un breve resumen de su sistema de juego antes de meterme de lleno con Total War Three Kingdoms. Dispones de un mapa enorme lleno de facciones y asentamientos/comandancias/provincias a la espera de ser conquistadas o arrasadas; cada facción dispone de su propio turno y durante el tuyo realizas las gestiones oportunas para no fracasar en tu intento de convertirte en Emperador. Durante dicha fase la Diplomacia (que engloba al amplísimo politiqueo que ataña a las relaciones entre facciones) cobra muchísima importancia en este juego. Sin Diplomacia incluso el nivel más fácil de juego puede suponer un reto exagerado sobretodo para los recién llegados. También podrás moverte con tu ejército (o ejércitos) cierta distancia, preparar emboscadas (o caer en una) o sencillamente huir si las cosas se han puesto feas.

La otra faceta son las batallas propiamente dichas, cuando las inevitables confrontaciones llegan mientras gestionas tu facción y toca zurrarse de lo lindo. Las declaraciones de guerra son algo habitual en los Total War, sobretodo en los Warhammer donde en comparación su sistema diplomático tiene muchísimas menos opciones y posibilidades (aunque sigue siendo algo imprescindible y muy útil para la mayoría de facciones).

Total War Three Kingdoms 3

Jugué también bastante a los Dynasty Warriors desde su segunda parte en PS2, lo cual para este juego ya me daba cierta ventaja a la hora de reconocer qué personajes fueron los realmente importantes y de qué modo. Es decir, con quién me resultaría más valioso mantener una alianza o a quién considerar mi enemigo dependiendo de mi facción elegida. Entre saber parte del lore y venir de echarle tantas horas al Warhammer creía que lo tendría todo bastante bien.

Acostumbrado en jugar en dificultad Muy Difícil (tanto la campaña como las batallas) en Total War Three Kingdoms empecé en Normal/Normal para no saturarme y perdí rápidamente al turno 18/20 porque mi pueblo se murió de hambre. Se juega como un Total War, se siente como un Total War, pero es un juego completamente nuevo y casi toda mi experiencia fue en vano. Me fascinó, porque eso me obligaría a explotar todas las posibilidades que ofrece para superar el juego y que es ya necesario dominar para las dificultades más exigentes. Cada facción está muy diferenciada y cuentan con sistemas de juego únicos.

Total War Three Kingdoms 4

Total War Three Kingdoms tiene el factor «tiempo» de su parte. Cada turno que pasas es una estación diferente de las 5 disponibles; primavera, verano, cosecha, otoño, invierno. Cada una incidirá de diferentes maneras tanto en la economía, la falta de comida/hambruna, las aptitudes en batalla y un buen sin fin más de variables. Cada 5 turnos que pasan se completa un año, y el juego empieza en el 190 D.C.

Tu objetivo puede cambiar de una facción a otra pero en términos generales conseguir poder y prosperar (pasar de ser un simple Noble a un Magistrado, Rey o Emperador) es el camino a seguir. Las millones de variables y RNG que influyen en el proceso, incluso jugando con la misma facción, tratando de hacer lo mismo y en la misma dificultad, provoca que cada partida sea diferente. Por eso no verás guías del paso a paso de qué hacer, si no básicamente consejos del cómo gestionar lo mejor posible las diferentes adversidades. Por ejemplo; derrotar una gran fuerza militar enemiga provocará que te quiera pedir la paz para que no acabes con la totalidad de su facción, así que aprovéchate y extorsiónale un poco pidiéndole un buen precio por dicha paz que tanto anhela.

Con el tiempo tus Generales se irán haciendo viejos, algunos morirán en batalla y otros por causas naturales debido a la edad, y esto es sólo uno de los poquísimos detalles del juego a lo cual adaptarse. Conforme pasa el tiempo, suele venir bien casarse para tener algún heredero en el futuro. Como curiosidad, conforme tu facción avance también se irá renombrando (dependiendo de cuál lleves), pasando por ejemplo de ser Cao Cao a ser el Ducado de Wei para finalmente ser el Reinado de Wei, o con Liu Bei lo mismo pero llamándose Shu-Han.

Total War Three Kingdoms es muy profundo y tiene una curva de aprendizaje exquisita. En ocasiones he estado más de 10 minutos antes de pasar turno pensando mi próximo movimiento examinando la Diplomacia, como si fuese una puta partida de ajedrez. Durante esos momentos se oye el ambiente de dónde estés situado, a cuánto más zoom más se escuchará el barullo de las ciudades, o el cantar de los pájaros. La suave melodía China junto a un excelente doblaje al mandarín te sitúan de forma inmejorable sobre esos Reinos de hace más de 1800 años.

Tras elegir tus movimientos, llegarán antes o después las batallas. Si tienes mucha ventaja puedes «Delegar» y eso las autorresolverá, pero mide bien los pros/contras o te puede salir el tiro por la culata. Como sólo hay «humanos» y no Monstruos o Magias, Warhammer parte con cierta ventaja como Total War en ese aspecto. Sin embargo se ha ideado un sistema muy profundo basado en colores; y el color es una seña de identidad que a la larga aprendes a identificar.

Las estructuras funcionan por colores (verde granja, pastos, campesinado), ergo si un asentamiento menor tiene una estructura de dicho color, conviene construir estructuras similares en la gran ciudad una vez tengas toda la comandancia. En cuanto a los generales también tienen sus propios colores, diferenciándose cada uno en si son más agresivos a melee en batalla, se le dan mejor los duelos, aguantan más (tipo tanque), son más estrategas o funcionan mejor con unidades a distancia.

Todo eso también se lleva a las unidades más básicas. Por ejemplo una unidad de espaderos con escudo es Morada, lo que significa que aguanta lo suyo la línea. Pero no es lo mismo llevar esa unidad en un general Morado, que la podrá beneficiar de cierta manera, que en uno Rojo/Amarillo/Verde, o incluso resultado bastante inútil en un séquito de un general Azul.

Las batallas en si, para quien no lo haya jugado nunca, informar de que son muy divertidas. Los veteranos estarán más avezados a su interfaz y los novatos cuentan con muchísimas herramientas ingame para que les ayude en el proceso (F1 es ayuda para tu pantalla actual y F2 tiene un montón de videoguías realizados por sus desarrolladores). La gracia del juego es que cada «unidad» controlable son normalmente un montón de pequeñas unidades, siendo a veces 60 soldados a veces incluso 240. Si profundizáramos mucho en sus estadísticas, cada soldadito tiene sus propios puntos de vida, batallando y luchando en base a su armadura, probabilidad de acercar, daño, evasión, etc. resolviéndose cada combate de forma mastodóntica pero en tiempo real. La moral también es importante; si te flanquean o atacan por detrás lo lamentarás.

Un ejemplo rápido; quieres proteger a tus arqueros y el enemigo goza de caballería. Normalmente tratarán de flanquearte con ella así que pon delante los espaderos con escudo y deja para los laterales y la parte de atrás a tus lanceros/alabarderos que esos hacen una pupa de la buena a dicha caballería. Que por cierto, hay pocas cosas más satisfactorias que una buena carga de caballería por la espalda de la incauta infantería.

Los Duelos cara a cara entre los generales también es otro añadido interesante, es curioso como los soldados respetan la zona de lucha y procuran no interferir mientras los Héroes de China se cruzan el acero. Los generales Verdes y Morados son unos máquinas en este aspecto. Las tropas por otra parte puedes adoptar todo tipo de formaciones, dependiendo del color del general en el séquito pueden obtener unas u otras (el Azul, el estratega, funciona de maravilla aquí también).

Total War Three Kingdoms está muy bien optimizado tanto en el mapa como en las batallas, pudiendo gozar de luchas masivas desde cerca o bien viendo a los miles de soldados darse de leches desde bien arriba. Se puede guardar la repetición de las batallas más chulas para disfrutarlas posteriormente con tranquilidad.

En Conclusión

Es un juego excelente y muy recomendable incluso para los que no están nada avezados al género de la estrategia. Total War Three Kingdoms dispone de muchísimas variables y opciones que cambian partida a partida, y es tremendamente divertido el estrujarse la cabeza para adaptarte a cada situación. Cientos, si no miles, de horas garantizadas y eso sólo hablando del aspecto Single Player/Campaña.

Creative Assembly se ha cascado una señora obra maestra con este Total War. El Romance de los Tres Reinos es una historia donde el honor, la hambruna, la guerra y las triquiñuelas palaciegas están a la orden del día en la antigua China. Ahora te toca a ti demostrar que puedes ser el Emperador más justo, o el Villano que arrase las esperanzas de la ya maltrecha tierra. ¿Unificarás China? ¿La liberarás de sus gobernadores? ¿O la arrasarás?

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Lo Mejor

+La Diplomacia es vastísima y más versátil que nunca.
+Muchas facciones con muchos modos diferentes de jugar.
+Batallas masivas con muchísima profundidad.
+Con el RNG y el Árbol de Reformas cada partida será única.
+Amable con el jugador con Tutoriales excelentes si eres recién llegado.

Lo Peor

-No es Warhammer. Aunque profundo, no tiene la complejidad en Batalla de su anterior entrega.
-Acaba de salir y su Mapa no es tan grande como Imperios Mortales de Warhammer 2.
-El paso del tiempo puede ser frustrante. Ver morir a tus mejores generales por la edad es un dolor.
-Si no te gusta la China feudal o su música, su historia no te atrapará tanto.

Calificaciones
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Gráficos
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Jugabilidad
10
Controles
10
Historia
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