Análisis: Shadow of the Tomb raider

por Rinku el 3 octubre, 2018
Videojuegos

Shadow of the Tomb Raider 1

A finales del año 2008 Crystal dynamics publicó Tomb Raider: Underworld. Un juego de aventuras protagonizado por Lara croft y que a nivel de planteamiento resultaba una continuación de lo visto en Tomb Raider: Legend y Tomb Raider: Anniversary. La recepción de aquel título fue fría. Ya no sólo por su calidad como videojuego o por resultar continuista respecto a lo anterior. Sino porque los videojuegos de aventuras por entonces habían cambiado. Un año antes, Naughty dog había entrado ya en escena con Uncharted, revolucionando la concepción de la aventura como hasta entonces se había planteado en el mundillo. Los entornos más laberínticos y convergentes dieron paso a la linealidad, a la acción a raudales, a setpieces espectaculares y una manufactura visual y de sonido digna de la mayor producción de Hollywood. Crystal dynamics no tardó en replantearse el futuro de su franquicia, y mientras que algún que otro spin-off como Lara croft y el Guardián de la luz salieron a la venta, en los estudios de la compañía se gestaba un segundo renacimiento de la saga. Dicho retorno se acabó materializando en Tomb Raider (2013), un reboot que nos ponía en la piel de una joven e inexperta Lara croft. La cual tras sobrevivir a un accidente marítimo, se veía atrapada en la isla de Yamatai, rodeada de maníacos y de un entorno completamente hostil, forzándose a adaptarse y convertirse en una superviviente. Desde entonces, la maquinaria de la narrativa de esta joven Croft progresivamente evolucionando a la Lara que todos conocemos de anteriores juegos de la franquicia comenzó a girar, pasando por cómics y por la secuela Rise of the Tomb Raider. Y dicho viaje, el periplo para acabar convertida en la saqueadora de tumbas por antonomasia termina hoy con Shadow of the Tomb Raider. Entrega desarrollada por Eidos Montreal, se trata del capítulo final en esta era de la franquicia que tanta división a causado a lo largo de los años entre los más acérrimos seguidores de la aventurera inglesa. Sin más dilación, ha llegado el momento de embarcarnos en la empresa de comprobar si el título está a la altura.

La Historia

Con el objetivo de eliminar a una pequeña célula de la secta conocida como la Trinidad, Lara croft ha viajado a Cozumel, México. Allí, en conjunto con su compañero y amigo Jonah, descubrirá cuál es el objetivo de la infame organización en ese lugar, y conocerá también al antagonista principal del videojuego, el Doctor Dominguez. Después de darse cuenta de que el grupo está tras la búsqueda de un objeto conocido como la llave de Chak chel (Una daga ceremonial), nuestra intrépida aventurera la encontrará primero y la tomará de su pedestal con el objetivo de ponerla a salvo de los planes de la Trinidad. Desatando en el momento y sin querer una especie de apocalipsis maya al no contar con otro objeto necesario, la caja de plata Ix chel. Después de causar un tsunami accidentalmente y de acabar con vidas inocentes, Lara se las verá de lleno en una aventura en Perú tras seguir las únicas pistas que le quedan, con el objetivo de encontrar la caja y de evitar que el ciclo de desastres se complete.Shadow of the Tomb Raider 2

La historia, y en especial la narrativa del juego, está llena de contrastes en este Shadow of the Tomb Raider. Por un lado nos encontramos con puntos e situaciones interesantes desde la perspectiva de la aventura. Con una Lara croft más humana que incluso se atreve a bromear con su viejo amigo Jonah (y hasta a alentarlo a que se acabe ligando con otra chica durante la aventura). Que se enfrenta sin dudarlo (y sin alternativa) a fieros animales y grupos de enemigos cuando siente que ella o los suyos están en juego. Pero por el otro lado, la aventura se nos presenta por momentos desdibujada, con algunos deus ex machinas, agujerillos de guión y situaciones algo forzadas que podrían haberse cuidado más. El juego tiende a usar ciertas elipsis en varias situaciones, por lo que si perdemos el hilo argumental por un instante (algo relativamente fácil ya que la trama avanza con Lara desentrañando un enigma tras otro sin pausa) podemos perdernos por completo. Es uno de esos juegos en los que el argumento y sus detalles comienzan a apreciarse en segundas partidas, y cuando en un juego se requiere jugarlo varias veces para entenderlo suele ser síntoma de que algo no va bien con la forma en la que está contada la historia. A nivel de personajes secundarios el juego no destaca, salvo por Jonah, la voz de la razón en esta aventura. El propio antagonista del juego, al igual que ocurría con Mathias o con Konstantin en los anteriores juegos de la trilogía, no es todo lo redondo que uno podría esperar a pesar de tratarse de un villano que va más allá de ser malvado porque sí.

Si hubiese que destacar algo por encima de todo lo demás en lo que a la calidad del guión de este Shadow of the Tomb Raider respecta sería la personalidad de Lara croft, más egoísta por momentos y más caritativa por otros, recordando a la Lara de la primera trilogía de juegos desarrollados por Crystal dynamics (aquella Lara emperrada en encontrar a su madre). Y también destacaría todo lo que al universo del juego respecta, ya que la mitología de las distintas civilizaciones latinoamericanas (y la nueva civilización inventada en plan “what if” que unifica las civilizaciones maya y la inca) están bien representadas, con objetos y archivos de otros aventureros de otros tiempos. Por supuesto, y al igual que en los anteriores juegos de la saga, no podría faltar el típico giro de guión hacia lo paranormal y sobrenatural. Y es que, sin entrar en demasiados destripes, a diferencia de los anteriores juegos en este ocurre mucho antes de lo esperado (Incluso realizando contenido secundario). Lo que ayuda a aumentar la expectación y la sensación de inseguridad por saber qué ocurre con esas cosas que parecen verse y oírse vagamente en ocasiones por la selva.

La saga y la jugabilidad

Shadow of the Tomb Raider 3 Decir que Shadow of the Tomb Raider es continuista con respecto a los dos anteriores sería una verdad y una mentira al mismo tiempo. Efectivamente, recicla el motor y gran parte de los conceptos jugables, enfoques y elementos de las aventuras pasadas de Lara pero los mezcla y utiliza de una forma radicalmente distinta. El juego está mucho más enfocado a la exploración de entornos (especialmente templos, criptas y tumbas) y el plataformeo que la acción. Esto leído así puede sonar a la típica cantinela de siempre. Pero os aseguro que en esta ocasión está justificado. La acción en este juego ha sufrido un recorte importante, tanto a nivel de tiroteos con enemigos (que encima pueden sortearse la gran mayoría mediante el sigilo) como de las setpieces de derrumbes espectaculares (Las cuales no están tan bien planteadas como en anteriores juegos).

La exploración consiste en lo anteriormente visto en el reboot de 2013 y Rise pero obviamente refinada. En Shadow of the Tomb Raider registraremos las zonas en busca de todo tipo elementos y objetos para mejorar el equipamiento de Lara, y también en busca de criptas y tumbas por resolver. Estas presentarán acertijos más elaborados que en los anteriores juegos, utilizando tanto mecanismos como las físicas de los objetos para ser resueltos. También podremos completar misiones secundarias para determinados NPCs que podremos encontrar en los poblados: Kuwaq yaku y uno mucho más grande más adelante en el juego. Estas misiones tienden a ser relativamente elaboradas, pero no nos libraremos de algunas de recadeo puro y duro. En los poblados podremos reabastecernos en tiendas en las que podremos comprar diversos objetos, como armas (pistolas, revólveres, rifles de asalto, escopetas… el repertorio armamentístico de siempre) y determinadas piezas, y también vender aquello que no necesitemos por dinero. Durante nuestras búsquedas encontraremos reliquias y archivos relacionados con el universo del juego, y que nos facilitarán información de todo tipo.

La principal novedad en Shadow of the Tomb Raider con respecto a los anteriores juegos es la inclusión de niveles acuáticos en los que podremos bucear libremente. Estos niveles, a pesar de tender a tener el camino principal relativamente marcado, suelen ser complejos y a otorgar la posibilidad de perderse un poco y encontrar coleccionables. También en ellos tendremos que tener cuidado con la capacidad de oxígeno de Lara, y aprovechar determinadas aberturas para respirar un poco antes de seguir con nuestro camino. Funcionan a su modo como fases de sigilo a su manera, porque para sobrevivir a depredadores como pirañas tendremos que evitar exponernos a ellos y escondernos entre algas y la vegetación acuática.Shadow of the Tomb Raider 4 Durante la aventura principal nos veremos forzados plataformear y resolver acertijos principalmente para continuar. Estos se nos presentan de diversas formas pero suelen basarse principalmente en el uso de mecanismos como palancas, en las físicas, y en la posibilidad de crear uniones de cuerda con el arco. En el plataformeo se han incluido pocas novedades. Ahora tenemos la opción que regresa desde Tomb Raider: Legend de hacer rápel por paredes y también de descolgarnos al estar enganchados con el piolet, y también de escalar ciertas paredes rocosas de forma casi perpendicular. Se ha perdido el uso de esas flechas de escalada tan interesantes y tan poco explotadas que hacían aparición al final de la aventura en en el previo Rise. Pero lo bueno es que en Shadow of the Tomb Raider todos los elementos relacionados con el plataformeo se usan más exhaustivamente que en los anteriores, y es más fácil acabar precipitándonos al vacío que en el pasado. También hay trampas que podrían ser más variadas, pero que en caso de no estar lo suficientemente atentos podríamos llevarnos un disgusto.

Además de mejorar el equipamiento como las armas y cambiar la indumentaria de nuestra aventurera favorita (y guardar partida en la dificultad más alta), en los campamentos podremos mejorar sus habilidades. Para ello deberemos subir de nivel obteniendo experiencia, la cual ganaremos haciendo todo tipo de actividades. Las habilidades a desbloquear se clasifican básicamente en tres vertientes típicas: Ataque, sigilo, y movilidad. Algunas de estas perks (las más interesantes) sólo podremos obtenerlas como recompensas al completar alguna cripta o tumba, o incluso tras completar el juego e iniciar Partida nueva +. Aquí es donde podría existir un problema, y es que la mitad de estas habilidades están enfocadas de cara a los encuentros con enemigos en el juego. Si se tiene en cuenta que hay muy pocos encuentros con estos a lo largo de la aventura (o al menos hasta los últimos compases de la misma), estas mejoras al igual que la de las armas pueden llegar a sentirse insustanciales. Afortunadamente existen habilidades que nos facilitarán la existencia y que serán verdaderamente útiles, y también se ha añadido la opción de encontrar y crear indumentarias nuevas con los objetos que encontremos. De estas habilidades, hay una que personalmente no recomiendo desbloquear hasta completar la aventura como mínimo. Y es aquella que facilita el plataformeo y el desplazamiento por bordes haciendo que Lara realice el agarre manual automáticamente. Dicho agarre manual hace mucho más interesante los saltos y la escalada (Especialmente en dificultades altas), una reminiscencia de los Tomb Raider más antiguos. Y es una pena que dichas sensaciones sean eliminadas de un plumazo mediante el desbloqueo de dicha habilidad.

La acción

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Pasemos a hablar del aspecto más polémico de este juego, y son los tiroteos y la acción. Se han visto reducidos drásticamente con respecto a Rise mismamente, y no es ninguna exageración. Los momentos en los que nos enfrentaremos a enemigos en Shadow of the Tomb Raider pueden contarse con los dedos de ambas manos. Dichos enemigos consistirán en animales salvajes, mercenarios de distintas clases y criaturas sobrenaturales. No es que el juego vaya sobrado en variedad de enemigos, pero utiliza sus distintos tipos adecuadamente. La IA de los mismos no ha mejorado demasiado con respecto a anteriores juegos, pero sí lo han hecho en otros aspectos. Por ejemplo, ahora cuentan con elementos como gafas térmicas para encontrarnos más fácilmente cuando estemos cubiertos de barro (una mecánica nueva de esta entrega que nos instiga a ser sigilosos), o son incluso capaces de notar en determinados encuentros la ausencia de sus compañeros sin ver sus cadáveres, entrando en alerta y en su búsqueda. Las sensaciones con respecto al gunplay son positivas en general, aunque el feedback a la hora de impactar a los enemigos con proyectiles es casi nulo (ya os hablaré más adelante sobre esto), y los enemigos no son todo lo agresivos que podrían llegar a ser en realidad (incluso en las dificultades más altas). Contaremos con un arsenal compuesto por el arco, fusiles, pistolas y escopetas. El arco es el arma que destaca por encima de las demás (por algo es ya un icono de este universo reboot), puesto que es la que ofrece distintas opciones a la hora de usarse. Por ejemplo, con el arco adecuado podremos envenenar a los enemigos. También existen flechas de fuego (que además nos permitirán avanzar en determinados puntos) y mis favoritas, las flechas alucinógenas. Las cuales causan que los enemigos se vuelvan locos y se ataquen entre sí.

El sigilo es lo que más se ha potenciado de cara a la acción con diferencia. Lara cuenta con muchas más posibilidades que antes, y Shadow of the Tomb Raider se inclina más por el uso de distracciones y de observar los patrones de movimientos de los enemigos para acabar por ellos de forma cercana. El ejemplo práctico de esto es que los enemigos tienden a usar cascos, por lo que si intentamos acabar con ellos de un disparo en la cabeza (ya sea con el arco o con las distintas armas de fuego) los alertaremos tanto a ellos como a los que estén a su alrededor. Ahora podremos desde volverlos locos con flechas alucinógenas hasta atacarlos desde los árboles o ejecutarlos en cadena. También podremos usar el barro para dificultar que nos descubran, y en ocasiones Lara decidirá quitarse la coleta y usar su melena para camuflar su rostro. ¡No cabe duda de que el entrenamiento que Lara Croft tuvo con los Yautja ha tenido sus frutos! Las sensaciones con respecto al apartado del sigilo son muy positivas en general, lástima que también se vea algo lastrado por unos enemigos que sencillamente no registran los arbustos todo lo frecuentemente y exhaustivamente que deberían.

El diseño de niveles

Finalmente, con respecto al diseño de niveles, estos han pasado a ser más lineales y comedidos que en Rise of the Tomb Raider. Este último usaba zonas más amplias de semi-mundo abierto. En Shadow of the Tomb Raider han vuelto entornos más pasilleros, y también la necesidad de requerir algún que otro objeto que obtendremos más adelante en la trama para abrir zonas bloqueadas, por lo que cuenta con cierto backtracking. Los acertijos en general están a la altura, y el diseño de las zonas de saltos también aunque no sean tan mortales como antaño. También lo son los mapas enfocados a los enfrentamientos con los enemigos, especialmente desde el punto de vista del sigilo ya que suelen estar plagados de elementos para usar a nuestro favor (como paredes con vegetación en la que apoyarnos y ocultarnos). El enfoque general es más fiel a la primera trilogía de Crystal dynamics (Legend, Anniversary, Underworld), por lo que no nos encontraremos con los niveles más complejos y laberínticos de la era de Core design. Los cuales necesitaban de mucha percepción, dominio de controles y paciencia para ser completados. La experiencia que ofrece la entrega de Eidos Montreal es más amigable, aunque no por ello resulta peor o más aburrida. De hecho, la forma óptima de disfrutar esta aventura es con la dificultad todo lo alta que sea posible. Donde los encuentros con enemigos, los acertijos y la escalada se verán afectadas de distintas formas. La inclusión de esta dificultad dinámica es un completo acierto y espero verla de nuevo en futuros juegos de la franquicia. La única pega que podría ponerle es que durante la aventura aparecen ciertos mensajes flotantes que te recuerdan los controles (por ejemplo, cómo usar una flecha con cuerda para arrancar una empalizada de cuajo). Lamentablemente no existe una opción que permita desactivar dichos mensajes, por los que aquellos jugadores más orgullosos (como es mi caso) podrían encontrar dichos mensajes como molestos e intrusivos.

Shadow of the Tomb Raider 6

Mientras que el juego de 2013 nos presentaba una suerte de isla apocalíptica con construcciones japonesas y a diferencia también de Rise, con su Siberia y sus entornos que iban desde bases de la URSS abandonadas y fortalezas pseudomedievales, Shadow of the Tomb Raider retorna a los más clásico del género. La apuesta gira alrededor de entornos selváticos y ruinas de civilizaciones latinoamericanas antiguas. Se trata de entornos de primer nivel, basados principalmente en la civilización maya e inca (y también alguna que otra festividad como El día de los muertos), detallados y con una calidad visual esperable de un triple AAA. Los escenarios se encuentran más recargados que antes, los efectos del aguas son espectaculares y algunos como el teselado han regresado en forma de marcas en el barro. La iluminación y el tono en general es también es más vivo que en Rise of the tomb raider, el cual hacía gala de colores mucho más fríos (Chistaco).

El diseño gráfico y la animación

Con respecto a los modelados de los personajes, estos están a la altura. Especialmente el de Lara croft, su diseño es de los mejores que se han visto a la fecha. Un equilibrio perfecto entre un físico atractivo y a la vez fornido, encajando tanto con el personaje como con la situación, con una indumentaria por defecto que en colores recuerda a la indumentaria clásica de los juegos originales. Sin embargo, los modelados no siempre están a la altura. Especialmente los rostros, y más concretamente en las cinemáticas. Shadow of the tomb raider no ha podido hacer gala de la tecnología que hacía gala Rise llamada MOVA, la cual ofrecía unas expresiones faciales más exactas y naturales. Tampoco usa la iluminación y los efectos que rozaban el CGI por momentos en el anterior juego (Aquella tumba en Siria arrasada por el agua es el ejemplo más popular). Por lo que la impresión que transmiten los personajes durante las cinemáticas es de no ser tan expresivos como en la anterior iteración de la saga. Afortunadamente, las transiciones entre cinemáticas y el juego en sí son más naturales y menos notorias. Los modelados de los NPC son los que más deslucen en el cómputo global del videojuego.

Shadow of the Tomb Raider 7

Otro aspecto que no ha evolucionado tanto como debería son las animaciones en general. Estas están en su mayoría recicladas de anteriores juegos de la franquicia, y mientras en general dan el pego, por momentos se sienten obsoletas y de la generación pasada. La peor parte se la llevan los tiroteos y el combate cuerpo a cuerpo, en los que apenas apreciaremos y sentiremos los balazos y los golpes en nuestros enemigos. Es una auténtica lástima de apartado, ya que de forma inevitable se ve comparado con rivales como Uncharted: El legado perdido y la comparación es muy desfavorable para la aventura de Croft en este aspecto. Cabe destacar que también existen algunos bugs visuales, alguna que otra física extraña y algún fallo que puede alterar la partida. Como por ejemplo, el bug de no poder conseguir el 100% (O mejor dicho, que se nos marque como tal cuando lo consigamos) ya que se queda clavado en un 98,5% aproximadamente. (Nota: Dicho bug fue solucionado el 28/09/2018)

En la versión que he jugado (Playstation 4 pro) el framerate ha sido constante en el modo de resolución, lo cual es de agradecer. Pero si decidimos priorizar la tasa de imágenes por segundo el resultado es irregular, con bajones en determinados puntos. La cosa en PC se complica mucho más, ya que dicha versión parece ser carne de fallos técnicos de todo tipo y de bugs que no se replican en las versiones de consola. Un pequeño apunte, y es que en el momento en el que he escrito este análisis el juego cuenta con un notorio imput lag. Esto es algo que también ocurría en Rise of the tomb raider inicialmente, pero que afortunadamente parchearon. Por lo que es de esperar que acaben solucionándolo en este tarde o temprano.

El sonido

Como cabría esperar el sonido del videojuego también está en general a la altura. Los efectos de la jungla, así como los sonidos de los animales como de las armas están recreados de forma satisfactoria. Se ha perdido algún que otro detalle como los cartuchos vacíos de escopeta rebotando en el suelo tras disparar con una de estas, pero el resultado final no defrauda. La banda sonora se compone de temas musicales y ambientales que encajan a la perfección con los distintos momentos y situaciones del juego. El doblaje al inglés es de primer nivel, salvo alguna que otra voz secundaria que desluce. El doblaje castellano, sin embargo, es más cuestionable. Con voces y entonaciones que en ocasiones no se corresponden con lo que estamos viendo en pantalla. Por lo que recomiendo encarecidamente seleccionar el doblaje original sin lugar a dudas. Ciertas voces de algunos NPC se encuentran adaptadas al español latino en ambas versiones. El juego cuenta también con una opción llamada “Inmersión idiomática” que permite que cada personaje hable en su idioma nativo. Lo cual se trata de una genial idea implementada pésimamente, puesto que si Lara habla a un nativo en inglés este le responderá en el suyo propio. La curiosidad es que el doblaje en inglés original es el más exacto a la hora de disfrutar el juego, puesto que aunque hablemos con un indígena lejano en el idioma de Shakespeare, este nos responderá en el mismo pero con un acento acorde a su lengua materna. También existen otras opciones interesantes como subtítulos de colores (que ayudan a diferenciar qué personaje habla en ese momento) y también subtítulos para sordos. Por lo demás, no hay mucho en lo que ahondar por aquí.

Conclusiones finales de Shadow of the Tomb Raider

La trilogía reboot de Tomb raider se despide un poco de la misma forma de la cual llegó. Con ilusión y dejando un muy buen juego, pero con la sensación de que con un poco más de cuidado y de ambición en ciertos aspectos podría haber sido algo memorable. Shadow of the tomb raider se alza como el mejor juego de la trilogía en lo que a ambientación, puzles y plataformas se refiere, y el que más transmite el espíritu de ser un Tomb raider como los de antaño. Lamentablemente, una serie de aspectos descuidados y problemas lo alejan de ser ese juegazo memorable y redondo que podría haber sido. Pero sin ningún atisbo de duda, se trata de una aventura que ningún fan del género debería perderse. Es el momento en el que esta versión de Lara croft se ha convertido en la saqueadora de tumbas que estaba destinada a ser. Y ahora, es cuestión de mirar al futuro y esperar a qué clase de enigmas le tocará enfrentarse. Sólo espero que sea más pronto que tarde cuando podamos verla de nuevo en acción en una aventura con horizontes más amplios y menos convencionales.

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