Opinión: El discurso salvaje en Assassin’s Creed III

por Strelokdegtyarev el 11 junio, 2018
Videojuegos

El discurso salvaje en Assassin’s Creed III

J.M. Briceño Guerrero (1994), en su ora “El laberinto de los tres minotauros” ensaya sobre los tres discursos, o entendiéndolos de otra manera, pensamientos, que conforman el fondo de la mentalidad, y por lo tanto gobiernan la acción (incluyendo la política), del continente Americano durante y después del proceso de colonización Europea. En total son 3 discursos a tener en cuenta “La voz de cada discurso se descompone en voces que se sostienen y constituyen recíprocamente, al par que los discursos se interpretan y parasitan los unos a los otros.” (Briceño, 1994: 259): el discurso de la Europa Segunda, el discurso Mantuano o cristiano-hispánico (este solo tiene sentido en el contexto de los territorios y colonias dominadas por la corona española) y por último el discurso Salvaje. Este último discurso es el que tiene pertinencia para el presente artículo, cuya intención es establecer la articulación de dicho discurso en el título Assassin’s Creed III (Ubisoft Montréal, 2012), a través de su protagonista Ratonhnhaké:ton mejor conocido como Connor Kenway. 

Assassin's Creed III Connor

Discurso salvaje

Empezaremos dando una concisa explicación de lo que Briceño define como discurso Salvaje y luego explicaremos cómo aplicarlo a este Assassin’s Creed. Lo primero y más claro es el hecho de que es el discurso no occidental de los tres expuestos anteriormente, configurado en el proceso de estructuración – colonización- de la América, es el discurso de los otros que estuvieron presentes en dicho proceso:

Además de nosotros aquí hay gente de otro linaje. Rara vez están frente a nosotros, por lo general están debajo, oprimidos, renuentes; o detrás, rebeldes insidiosos y ladinos. Podemos pues decir ellos, esta gente, este pueblo” (Briceño, 1994:265).

Es el discurso que asumen los que antaño poseían la tierra, eran reyes de imperios, pero que finalmente fueron vencidos, derrotados, despojados y conquistados por fuerzas ajenas. Pero no el discurso salvaje se limita a este hecho, como se puede atisbar, representa la resistencia a la voluntad de “ser” occidental ya integrada entre los conquistados, “Al mismo tiempo que se le califica de occidental se le reprocha no ser occidental.”(Briceño, 1994: 263). Las colonias, al implantar los canones occidentales – la cultura occidental grecorromana, el cristianismo, los representantes de la modernidad, operadores de la razón segunda etc. – se encontraron, por lo tanto, con una oposición, una oposición por parte de los “salvajes” por ser aculturizados. Ahora bien, en el transcurso de la lucha contra lo occidental, revestida de múltiples formas (violentas, cultural, verbal, etc.), se articula una relación dialéctica entre ideas occidentales y no-occidentales, siendo al mismo tiempo representantes de los valores occidentales pero aplicándose para su propia liberación, esto se traduce en que sin querer serlo, son occidentales. “Son muy occidentales. Su grito esta sostenido por valores estrictamente occidentales. Su lucha no solo tiene cabida en Occidente; es la lucha de Occidente consigo mismo.” (Briceño, 1994: 287). Dando como resultado un lento, pero inevitable progreso, con base científica y técnica.

Aparte de lo ya mencionado hay otra característica clave en dicho discurso: la manipulación en pos de intereses ajenos, de corte occidental. Es cosa común que los individuos que conforman el discurso salvaje fueron y sean utilizados en los conflictos, guerras o revoluciones de los herederos americanos del pensamiento colonial/occidental, siendo en última instancia engañados, traicionados; sometidos luego a una nueva forma de opresión o incluso de condena al ostracismo, donde todas las promesas que les hicieran aquellos líderes, son olvidadas.

Suele ocurrir que los blancos tengan entre ellos mismos peleas de señores. Entonces se sirven de nosotros; nos organizan política o militarmente con una ideología revolucionaria, con planes revolucionarios, con promesa de cambios radicales. Nos hacen combatir y cuando han logrado sus fines, cuando han arreglado sus cuentas de blancos, se deshacen de nosotros poco a poco mediante retardos, aplazamientos, intrigas, divisiones, recompensas parciales y a veces aun con la ayuda de sus adversarios reconciliados” ( Briceño, 1994: 281).

Ahora bien, se puede afirmar, o por lo menos establecer una relación entre el Discurso salvaje teorizado por Briceño y el título Assassin’s Creed III, pero primero una breve introducción sobre el protagonista de dicha obra: Connor Kenway (Ratonhnhaké:ton), pertenece a una de las cinco naciones que conformaron la Confederación Iroquesa; hijo de Ziio una nativo americana y del inglés Haytham Kenway, si bien solamente fue criado enteramente por su madre, sin nunca conocer a su padre durante la infancia. Por lo tanto Connor, a pesar de ser un mestizo en toda regla, es un individuo que pertenece, tanto culturalmente como a nivel de mentalidad, a las tribus del norte de américa. Como ya es sabido, cierto acontecimiento (que no será comentado con riesgo de desvelar la trama para quien no lo haya catado) obliga a Connor a tomar un sendero el cual no tenía previsto y es en este punto donde conoce a Aquiles Davenport – curiosamente un hombre de ascendencia africana, nacido en el caribe anglófono colonial – el cual lo entrenará y será su mentor a lo largo del juego. En las motivaciones personales que impulsan a Connor a emprender su lucha (donde en un principio la ideología de la Orden no es más que un vehículo para él) se puede vislumbrar la articulación del Discurso Salvaje en los siguientes tres puntos sacados de este Assassin’s Creed:

A) Connor siempre tiene en mente proteger a su pueblo, es su prioridad, la cual por motivos ajenos a su voluntad se entrecruza con los objetivos de los Asesinos; la amenaza que se cierne sobre su pueblo tiene una relación directa con los intereses imperialistas en común entre las naciones reales, y la orden ficticia de los Templarios. Y es que, de no ser por su perpetua preocupación personal por el destino de los suyos, Connor nunca hubiese decidido emprender la acción (en este caso se podría afirmar, que es la acción violenta el camino elegido por Connor). Aunque es pertinente agregar a esto que Connor incluso admite que, verse envuelto en dicha lucha, fue más una obligación que una elección. Pero de todas formas, en un principio siempre lo impele un motivo anti-occidental/colonialista.

B) Por lo tanto y en vista del peligro que implica su, Connor usa en su provecho, tanto las técnicas de combate como la ideología de los Asesinos para completar sus objetivos (donde alguno de ellos son proteger a su tribu). Esto implica por ende, que está asumiendo de manera progresiva e inconsciente a lo largo del juego ideologías occidentales, provenientes del mismo lugar de origen de aquellos contra los que está combatiendo. Sobre todo es pertinente en este caso el asunto de la instrucción ideológica de Connor por parte de Aquiles (el cual se podría considerar una especie de agente aculturizado completamente), la cual deviene en que Connor identifique como sus enemigos principales a la Orden Templaria y por lo tanto acceda, aunque con reticencias, a ayudar con la causa de la independencia, lo cual enlaza directamente con el siguiente punto.

C) Al incorporarse a la lucha independentista (liderada por hombres blancos, liberales, revolucionarios y republicanos, etiquetas familiares para con el Discurso salvaje, los cuales hacen un llamado a la adhesión a esta lucha por la libertad, equidad y justicia), se articula en Connor la dinámica de ser usado por entidades (o individuos) de configuración ideológica europea/colonial, para lograr sus objetivos y luego pasar a ser despachado y oprimido por las nuevas formas políticas post-independentistas. Ahora bien, Connor es más o menos consciente de que su participación en el proceso independentista tiene un matiz de aprovechamiento deshonesto por parte de los otros. Esto queda patente en ciertos momentos del juego, de los cuales nos limitaremos a hacer referencia a dos de los momentos que podrían considerarse los más pertinentes: en el momento donde Connor entabla una conversación con Samuel Adams, donde al tiempo que le critica la doble moral de su comportamiento y lo que predica, le increpa que sus ideales y planes no incluyen, ni piensan incluir, a todos aquellos elementos de la población colonial de origen africano y nativo o de condición esclava. Otro momento pertinente de mención: ya terminada la guerra de independencia y establecida por completo la nación Estado-unidense; Connor observa como es izada la nueva bandera del país, al tiempo que encima de una tarima, se encuentra un comerciante de esclavos, ofreciendo su nueva “mercancía” humana a los ahora ciudadanos libres. Por último, la naciente nación norteamericana, siguiendo las órdenes de George Washington, proceden a desalojar a las tribus nativas de sus tierras, entre las que se encuentra la tribu de Connor. Por despojarlos de sus tierras, como es de esperar, George Washington recibe duras críticas de un muy decepcionado y airado Connor en este título de Assassin’s Creed.

En este momento a Connor ya no le quedan dudas de la falsedad de libertad e ideales de equidad que pregonaban los hombres blancos de origen europeo. Sin embargo el juego termina en este punto y por desgracia no sabemos con certeza que sucede después o que camino toma Connor. Lo cierto es que la historia de Connor posee una pertinencia respecto a los métodos y caminos de emancipación que tomarian todas aquellas minorías étnicas oprimidas en sus momentos historicos y de que debieron haberse cuidado en dichos procesos. Como se puede concluir en lo expuesto, el Discurso salvaje tiene un amplio protagonismo en la historia y el mundo de Assassin’s Creed III, tal cual como sucedió en los procesos históricos reales de aquella época y región.

Bibliografía

Briceño, J. M. (1994) El laberinto de los tres minotauros. 1ra ed. Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana.

Ludografía:

Assassin’s Creed III. Ubisfot. Montréal, 2012

¿Qué te ha parecido?
LOL
0%
¡¿Qué?!
0%
&/$&%?*
0%
Me gusta
0%
Nope
100%
De Pacoteros para Pacoteros.