Análisis: Into the Breach

por Josh_Cell el 6 mayo, 2018
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Análisis: Into the Breach

Autor

Ajedrez Posapocalíptico

Subset Games, formado por el dúo de desarrolladores independientes Justin Ma y Matthew Davis, ganó una notoria relevancia al presentar en 2012 FTL, el título de gestión y combates espaciales que mezclaba el desarrollo roguelike con estrategia y supervivencia en un tortuoso viaje entre las estrellas que, pese a su desquiciante dificultad, animaba a volver a intentarlo una y otra vez. Algo de ese concepto parece haberse traspasado a su siguiente proyecto que nos ocupa hoy: Into the Breach. En este caso una invasión de monstruos gigantescos llamados Vek amenaza con erradicar la humanidad, y nosotros con nuestros mechas, tendremos que derrotarlos o, en caso de fracasar, volver al pasado y reintentarlo.

 

Into the Breach inicio

 

 

Mechas vs Kaijus

Into the Breach nos sitúa en un escenario que los amantes de los animes o de películas como Pacific Rim reconocerán enseguida, donde controlaremos un pequeño escuadrón de mechas para combatir a Kaijus que emergen del subsuelo y destrozan todo a su paso. Nuestros objetivo principal será viajar a cuatro islas distintas para impedir las distintas invasiones inminentes en cada una de las regiones que las componen. Cada región constituye un nuevo nivel donde tendremos que cumplir una serie de objetivos que nos otorgará futuras ventajas, pero por encima de todo tendremos que proteger las distintas ciudades e instalaciones que mantienen la «grid» defensiva activa. Al igual que en FTL la partida acababa con la energía del «hull» llegando a cero, lo mismo ocurre en este caso.

Si progresamos adecuadamente, al completar dos de las cuatro islas principales, tendremos acceso a la isla final con el último combate contra los Vek, pero también podremos optar por liberar el resto de islas para alcanzar más objetivos y mejorar nuestros mechas ante la inminente batalla. Sin embargo, si fracasamos por el camino, tendremos que abrir una brecha temporal, y transportar a nuestros pilotos supervivientes a través, para elegir uno de ellos y reiniciar una nueva línea temporal con la que, con fortuna, poder esta vez salir victoriosos contra los Vek.

 

Into the Breach mapa

 

Estos son los principios esenciales en el desarrollo de Into the Breach, sin ahondar (aun) en su gameplay. A nivel argumental, temático o desarrollo, los chicos de Subset Games han optado por crear un progreso más «predecible» que el de FTL. Este nuevo juego no intenta ser un viaje donde la imprevisibilidad y los numerosos eventos aleatorios definen buena parte de los resultados que obtendremos a lo largo de nuestra partida. En su lugar, Ma y Davis han optado por crear una serie de misiones con condiciones que podremos ver repetidas a lo largo de las distintas líneas temporales que juguemos, y nos darán la opción de escoger qué áreas queremos liberar y qué tipo de escenarios nos vamos a encontrar. Esto significa que el jugador tiene mucho más control en torno a como se desarrolla cada línea temporal, y por extensión, los errores que cometamos también sean fruto de estas decisiones pero sin ser elecciones a ciegas. Siempre sabremos qué vamos a enfrentar, y la clave será saber hasta qué punto nos sentimos listos para afrontarlos.

 

Into the Breach región asegurada

 

Cada una de las islas cuenta con una serie de líderes que nos encomendarán los distintos objetivos y junto a los distintos comentarios de nuestros pilotos, conducirán los aspectos argumentales de la trama, pero estos son de carácter notablemente superficiales. Se nota que este ha sido un aspecto muy secundario y que se ha dejado de lado, y aunque este Into the Breach tiene personajes con mayor identidad, la importancia es ínfima. Me llama la atención teniendo a un colaborador de la talla de Chris Avellone detrás, y desde luego este no será uno de los juegos que más se recordará en su currículo.

 

Into the Breach pináculo

Algunos líderes serán muy peculiares y nos hará haber deseado un fondo argumental más elaborado para el universo de Into the Breach

 

 

Rueda reinventada

Into the Breach puede tener sus mayores puntos flojos en aspectos «de envoltorio», pero su núcleo jugable es uno de los más sólidos e inspirados que he visto en el género de la estrategia por turnos desde hace mucho tiempo. Está claro cual ha sido la prioridad de Subset Games para Into the Breach, y no podría haber sido más satisfactorio el resultado. Al encarar cada una de las misiones individuales en el juego, tendremos que mandar a nuestro escuadrón de tres unidades mechas a combatir a los Vek y proteger a la humanidad. Aquí ya se crea una dualidad constante que Ma y Davis explotan hasta la última de sus consecuencias, y es que en este juego es tan importante atacar como defender, y nuestra adaptación a los cambios de cada nuevo turno serán decisivos para salir vivos. Desde el posicionamiento inicial de nuestros mechas hasta las acciones que ejecutemos, estamos obligados a aplicar un pensamiento lateral para cada ronda que disputemos, combinar las acciones de nuestros mechas en una secuencia perfecta y así poder tanto atacar a los Vek como evitar sus arremetidas.

 

Into the Breach isométrica

 

Una característica que hace que este título de estrategia suponga un soplo de aire fresco a unas mecánicas bastante manidas a estas alturas, es el hecho de que en nuestro turno podremos ver cual va a ser el siguiente movimiento de los Vek y otros elementos que conformen el escenario actual. Podremos ver si van a atacar y cual será su objetivo y rango, lo que hará que nuestras decisiones se basen en los acontecimientos que van a ocurrir de forma inevitable, y que decidamos nuestro plan de acción más adecuado para evitar completamente el daño por parte de los Vek, o al menos minimizar los costes de daños de sus ataques, y estos momentos de tomas de decisiones son de los mejores momentos del juego, cuando tendremos que aceptar que hemos cometido errores y que debemos lidiar con sus consecuencias minimizando su impacto. De esta forma el juego siempre es duro, pero rara vez injusto.

 

Into the Breach enemigos

 

Con esta vuelta de tuerca, Into the Breach nos da a los jugadores una nueva forma de plantear las batallas, a diferencia de lo que ocurría con títulos como las sagas Wars y Fire Emblem de Nintendo donde teníamos que realizar nuestros movimientos con una mentalidad de ataque y prevención, deduciendo a ciegas lo que podía ocurrir, el juego de Subset Games se centra en la prevención por encima de todo, y con ello cada nuevo turno se trata más de buscar la resolución de un problema o incluso un pequeño rompecabezas de pequeña escala, que en la premisa de cargar con todo y conquistar al enemigo. Las posibilidades de este planteamiento estratégico son enormes cuando además entran en juego elementos de los escenarios, como zonas de tormentas eléctricas que fulminan a quien alcanzan, tormentas de hielo que congelan a las unidades convirtiéndolas en bloques inertes, terremotos que hunden la tierra, zonas que se hunden bajo el mar, y muchas otras eventualidades que plantean distintas formas de encarar los encuentros, y eso significa que podemos tomar ventaja de ello para que la propia naturaleza se encargue de los Vek por ti.

Aprovechar el escenario cambiante será esencial en Into the Breach

 

Las distintas unidades que disponemos tienen distintos tipos de ataque, o incluso pueden estar orientados completamente a la defensa, pero algo que suele ser un elemento común es la posibilidad de crear «movimiento» que, en última instancia, puede ser más vital aún que un cañonazo. Con nuestros ataques y habilidades podremos desplazar a los Vek de la casilla donde están ubicados, y eso supone un mundo de posibilidades. Desde desviar sus ataques hasta colocarlos en una casilla deseada. Con el desplazamiento podemos tirar Veks al fondo del océano o por un foso, hacerlos chocar contra otros Vek y herirlos, o contra alguna montaña que también recibirá daño. Lo mejor es que cuando juguéis descubráis todo lo que podéis lograr desplazando Veks con vuestros ataques, y cómo al final se puede convertir en el recurso más esencial del juego, pero tened en cuenta que ese un arma de doble filo que tendréis que perfeccionar conociendo vuestros mechas, sus rangos de ataque, alcance, movimiento…, toda esa conjunción de factores hace de Into the Breach lo más parecido a una partida de ajedrez (tableros de 8×8 incluidos) dentro del género de los TBS.

 

Into the Breach volcán

Una nueva brecha, una nueva oportunidad

Algo en lo que Into the Breach también incide poderosamente es en sus posibilidades de personalización o de mechas que podemos escoger. Al principio solo tendremos un personaje con un escuadrón inicial de mechas, pero a medida que juguemos, cumplamos objetivos y reintentemos en un nuevo «loop», podremos adquirir nuevos escuadrones, nuevos personajes, e incluso personalizar el equipo con el que iniciaremos esta nueva línea temporal. El hecho de poder recuperar un piloto de la anterior línea temporal implica que también contaremos con una pequeña ventaja inicial ya que los personajes ganan experiencia y con esta habilidades que se desbloquean. Puede haber nuevas habilidades sencillas como aumentar el movimiento, la energía, o los núcleos energéticos que nos permitirán desbloquear nuevas capacidades de nuestros mechas, como activar nuevas funcionalidades, aumentar el daño, etc.

 

Into the Breach ataque enemigo

 

 

A medida que completemos misiones, podremos obtener puntos que canjearemos por nuevas armas, personajes o habilidades, y también aumentar los núcleos energéticos o reponer la «power grid», al igual que podremos donar equipamiento o personajes por más puntos canjeables. Sin embargo podemos conseguir estos aumentos de otra forma, como por ejemplo recogiendo cápsulas temporales que caerán aleatoriamente al inicio de un nuevo enfrentamiento, o completar islas de forma perfecta, cumpliendo todos los objetivos marcados, lo que nos asegurará una recompensa gratis. Las misiones son variadas, desde proteger edificios o una serie de unidades, hasta otras más peculiares que van desde evitar destruir un Vek concreto, destrozar presas de agua (cambiando la geografía notoriamente) o derrotando a un tipo especial de Vek que a la postre será una especie de «Final Boss» para cada isla. Afortunadamente hay suficientes misiones para garantizar variedad en una misma línea temporal, pero también puede quedarse un tanto escaso en posibilidades al encadenar varios «runs» y ver que las misiones se repiten y generalmente se mantienen en sus mismas localizaciones.

 

 

No me he explayado apenas en el aspecto audiovisual, pero es algo que no tiene mucho misterio si observáis las imágenes que acompañan a este análisis. El estilo visual 2D con una perspectiva isométrica es sencilla y funcional. Los Vek y mechas cuentan con diseños identificativos, y la variedad más que suficiente, sobre todo en cuanto a los Vek ya que cada uno tiene distintos ataques y características que será vital reconocer a lo largo del juego. Su banda sonora también está a la altura con una buena colección de temas que aclimatan la acción y la atmósfera dentro del juego, haciendo el transcurso de las distintas batallas más amenas. Por desgracia los textos están en inglés, pero es un juego que no resulta vital en sus textos más que algunos sencillos conceptos para saber bien lo que hay que hacer.

 

Into the Breach hielo

 

Into the Breach es, de forma conclusiva, un juego de pequeña escala con enorme potencial que en su núcleo jugable, sus batallas, explota de forma excelente, reinventando en ciertos aspectos el género, aunando elementos tan tradicionales que vienen del mismísimo ajedrez, hasta nuevas perspectivas a la hora de encarar enfrentamientos que no solo centran su atención en nuestros ataques, sino incluso más decisivamente, en nuestra capacidad de saber usar todos nuestros recursos para evadir ataques y preparar el terreno a las siguientes incursiones. Es un juego donde además las misiones duran lo justo, resulta perfecto para partidas de duración ajustada (completar todas las islas y el final puede llevar unas dos horas, pero lo reintentaremos numerosas veces), y además resulta lo suficientemente accesible para que todos puedan intentarlo pero sin caer en la simplicidad (y siempre bajo al premisa de que todo está bajo nuestro control). Lo más criticable del juego reside en su envoltorio: argumentalmente insustancial, las misiones, aunque variadas, pueden acabar creando cierta reiteración, y a nivel técnico no descubrirá nuevos horizontes; pero amantes de la estrategia, si queréis acción táctica de la buena, este título es imprescindible.

Lo Mejor

- Estrategia táctica llevada a un nuevo e innovador nivel.
- El uso del escenario, y la vital importancia del movimiendo y los desplazamientos.
- Muy adictivo. El juego invita a darle numerosas vueltas a medida que aprendemos.
- Un muy buen repertorio de mechs, power-ups, armas...
- Hay una buena variedad de misiones que nos exigirán lo mejor de nosotros para resolverlas...

Lo Peor

- ...aunque al cabo de varios intentos pueden repetirse más de la cuenta.
- La historia es muy justa y quizás habría estado bien más profundidad.
- Que no te guste su estilo visual retro, pero no dejes que eso suponga una barrera.

Calificaciones
Nota del autor
Nota de los lectores
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Gráficos
8.5
8.5
Jugabilidad
8.5
9.5
Controles
8.5
9.0
Historia
8.5
7.0
8.5
Total del autor
8.5
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